Un hombre joven est asustado de su demonio y pone el suyo entrega la boca del demonio a veces - - D. H. Lorenzo
Mencion a mi demonio a un amigo y el amigo nad en aceite y vino adelante a m grasiento y secreto y dicho, "estoy pensando en tomarlo del vino del Rin. Lo empe hace aos."
Quin comprara? El demonio empeado, amarilleando con falta de memoria y la mano en su garganta? Tomarlo del vino del Rin, mi amigo, pero guardarse de la pena que volar en su boca como un pjaro.
Mi demonio, desnudado demasiado a menudo, demasiado a menudo un crucifix que produzco, demasiado a menudo una margarita muerta doy el agua demasiado a menudo al nio doy a luz a y despus aborto earthless sin nombre, sin nombre.
Demonio del Oh dentro, estoy asustado y raramente pongo mi mano hasta mi boca y la coso encima de la cubierta usted, sofocndole de los ojos voyeury pblicos de mis llaves de la mquina de escribir. Si le empeara, qu lingote daran para usted, qu peniques, nadando en sus besos de cobre qu pjaro en su manera al fallecimiento?
No. No. Le acepto, usted viene con los muertos que pueblan mis sueos, que caminan todo sobre mi escritorio (como en la madre, el cncer floreciendo en sus tits mejores y del Co. -- bailando el vals con su fantasma del papel de tejido fino) los muertos, que da los dulces al diabtico en m, que dan los pernos al asimiento de las rosas que vuelan a veces dentro y fuera de m. S. S. Le acepto, demonio. No cubrir su boca. Si sea amor del hombre I, manzana cargada y asquerosa o si sea amor de la mujer I, enfermo a su sangre y sus ramas azucarados de los gases y el caer.
El demonio viene adelante, incluso si sea dios que llamo adelante estar parado como un carrion, deseando comerme, comenzando en los labios y la lengeta. Y que desea deslizarse en el suyo estropea, tomo el pan y vino, y los farts del demonio y ro nerviosamente, en mi dios que deja fuera de mi mujer annima de la boca en el altar annimo. |