Va encendido todavía a ser Alexandría. Caminata justa un pedacito a lo largo del camino recto que los extremos en el Hippodrome y usted considerarán los palacios y los monumentos que le sorprenderán. Cualquier guerra-daño se sufre, no obstante mucho es más pequeño se convierte, sigue siendo una ciudad maravillosa. Y entonces, por qué con excursiones y libros y varias clases de estudio, tiempo va. Por las tardes satisfacemos en el frente de mar, los cinco de nosotros (todos, naturalmente, bajo nombres ficticios) y algunos de los pocos otros todavía Griegos a la izquierda en la ciudad. Discutimos a veces asuntos de la iglesia (la gente aquí se parece inclinarse hacia Roma) y a veces la literatura. El otro día leímos algunas líneas de Nonnos: ¡qué imágenes, qué ritmo, qué dicción y armonía! Todo el entusiasmo, cómo admiramos el Panopolitan. Los días van tan cerca, y nuestra estancia aquí no es desagradable porque, naturalmente, no va al último por siempre. Hemos tenido buenas noticias: si algo no viene de cuál es en curso de realización ahora en Smyrna, después en abril nuestros amigos son seguros moverse desde Epiros, así que una forma u otra, nuestros planes se están resolviendo definitivamente, y derrocaremos fácilmente albahaca. Y cuando lo hacemos, en el último nuestra vuelta vendrá. |