l subi a la tapa de uno de esos milln de pinos blancos precisados a travs de los pastos que vaciaban de los aos '50 - un cierto programa para enriquecer los ricos y la reprimenda los antepasados que la despejaron de una vez con el buey y el hacha - ascendentes a la tapa, para salir probablemente de la sombra no de esos antepasados sino de este padre y sierra para la primera vez abajo en su valle, charca de Bruce, emitiendo su poco vapor por la tarde,
acumular donde Clarence que Akley vino el las maanas de domingo reducir los cedros alrededor de la orilla, oira a veces los spondees lentos de su trabajo, lo van, donde Milton Noruega vino para arriba detrs de m mientras que pescaba y estado parado un rato antes de que supiera que l estaba all, l es el quin puso las ripias del cedro en la casa, algo se ha encrespado o partido, algunos han descargado, l se van, donde Gus Newland entr el broche de presin fro de '58, el nico ing de la voluntad del hombre a entrar esas maderas que nunca consiguieron el warmer que se va diez abajo, l, la charca adonde dos salas de estado del hte vagaron en Halloween, se va el protector del tional del Na- las busc para en noviembre, en intil, la cada prxima que un cazador encontr sus esqueletos amonton junto, en intil, ellas, la charca en donde un viejo pescador en un bote de remos se sienta, ahogando gusanos enganchados, cuando l va l se substituye y nunca se va,
y cuando Fergus vio la charca para la primera vez adentro la tarde clara, vio su oldness abajo all en su viejo lugar en el valle, l lleg a ser ms pesado repentinamente en sus huesos que los novatos de la manera hacen momentos antes que vuelan, y el pino suave agrietado.
No habra odo su grito si mi sierra elctrica haba estado funcionando, sus dientes del carburo que apresuran a travs de las piceas suaves de nuestro tiempo, o arcos negros ardientes en algn tabln limpiado del hemlock, como crculos oscuros debajo de ojos cuando el cerebro piensa tambin cerca de la piel, pero aserraba a mano y o ese grito como si lo atacaron; funcionamos hacia fuera, cuando nos doblamos sobre l que l dijo, "Galway, Ineacutes, vi una charca!" Su cara fue gris, sus ojos agit cerca un momento espantoso.
S - una charca que deja de su niebla en tardes claras de agosto, en ese valle a que muchos han venido, por sus razones, de las cuales muchos han ido, algunos por sus razones, ms no, donde incluso ahora y el viejo pescador solamente los pinetops puede ver se sienta en la madera gris seca de su bote de remos, esperando el pickerel. |